Son las 17:00h, momento de compartir con vosotros el café y "algo más" desde "mi azotea". LIBRO DE INSTRUCCIONES. (Parte 3/3). PARA LOS NIÑOS TAMBIÉN (Y SOBRE TODO PARA ELLOS). (Extenso, pero necesito decirlo todo) - Volvamos a aquella frase que inspiraba esta reflexión: “nadie nace con un libro de instrucciones”. Esto nos dirige al momento del nacimiento , de una nueva vida, una nueva criatura en el mundo, y todo lo que ello conlleva de responsabilidad y de deberes para con ese nuevo ser . Se trata de algo grande muy grande, y cuando te ocurre, cuando lo tienes entre tus propias manos es cuando más eres consciente de ello. Es entonces cuando en muchos casos ha sobrevenido la extrema preocupación que ha desembocado en ansiedad e incluso depresiones muy limitantes para padres (sobre todo madres que asumen la gran parte de la carga de la criatura recién llegada). ¿Y cómo lo cojo? ¿y cuántas veces come? ¿y en qué postura lo coloco para dejarlo acosta...
Desde la azotea de mi bloque hay vistas muy corrientes, edificios corrientes de un barrio corriente; no es mía particular, pertenece a la comunidad, pero un café en la tarde sienta muy bien allí. Sin embargo, tengo una "azotea" (mi cabeza) que sí es personal e intransferible. Ahí comienza la contemplación y reflexión de unas vistas que superan con creces lo que hay delante de mis ojos... Ahí, con un cafe en una mano y la Biblia en la otra, me elevo en las meditaciones de las Glorias de mi Dios.