CUANDO LO MALO SE PRESENTA Son las 17:00h, momento de compartir el café "y algo más" desde "mi azotea" Hay cosas que no se ven a simple vista, y si las viésemos viviríamos con una continua turbación y asco... Pienso en las imágenes de los gorgojos , esas criaturas microscópicas que superpueblan el polvo, ese que respiramos, tocamos, ingerimos, sin ser consciente de ello... No los vemos, pero ahí están. Y es que, no todo lo que no se ve significa que no existe, sencillamente porque todo lo que existe no se ve, sólo una parte. He puesto un ejemplo de algo físico (biológico concretamente). Pero pensemos en el mal. Nos rodea, está presente, lo "ingerimos", lo "respiramos", lo "llevamos pegado" en las manos y en los pies... pero no somos conscientes de ello, al menos muy conscientes, y lo poco que lo seamos lo intentamos anular en la consciencia a fin de aliviar sus consecuencias en nuestra conciencia. (Nótese la diferencia entre "...
Desde la azotea de mi bloque hay vistas muy corrientes, edificios corrientes de un barrio corriente; no es mía particular, pertenece a la comunidad, pero un café en la tarde sienta muy bien allí. Sin embargo, tengo una "azotea" (mi cabeza) que sí es personal e intransferible. Ahí comienza la contemplación y reflexión de unas vistas que superan con creces lo que hay delante de mis ojos... Ahí, con un cafe en una mano y la Biblia en la otra, me elevo en las meditaciones de las Glorias de mi Dios.