La gran perdida para Dios no fue una ciudad. Parte 8. Jesucristo fue preguntado por los tiempos del fin. Su respuesta me asombra, habla igual que las profecías del Antiguo Testamento, es decir, usa tiempos distintos, hablando de futuros próximos y futuros lejanos.... y no ha de sorprendernos por que, el Autor de las profecías es el mismo: ÉL MISMO . (Jesús es Dios hecho hombre, y las profecías fueron dadas por Dios). Jesús no suele responder para aclarar una curiosidad. Sus respuestas van en la dirección de ofrecer lo que ÉL considera necesario enseñar. De modo que algo que quiso aclarar, y que era muy importante aclarar, es que ÉL no vino como "Mesías liberador de la opresión romana". Israel llevaba (y sigue llevando) siglos esperando un Mesías rey que les hiciese establecerse como nación libre de enemigos y que impusiera la paz en el mundo. Un Mesías humano, sin nada de divino. Jesús sabe que la mirada de todos están sobre Él intentando dilucidar si Él, con esos poderes ...
Desde la azotea de mi bloque hay vistas muy corrientes, edificios corrientes de un barrio corriente; no es mía particular, pertenece a la comunidad, pero un café en la tarde sienta muy bien allí. Sin embargo, tengo una "azotea" (mi cabeza) que sí es personal e intransferible. Ahí comienza la contemplación y reflexión de unas vistas que superan con creces lo que hay delante de mis ojos... Ahí, con un cafe en una mano y la Biblia en la otra, me elevo en las meditaciones de las Glorias de mi Dios.