Job y ninguna huelga sanitaria Creo que la mayoría conocéis de la historia de Job , al menos de su nombre: “el santo Job”... la gente menciona de vez en cuando eso de “la paciencia del santo Job”... Bueno, yo lo conozco bastante bien, y le llamo Job, a secas, como si fuese mi hermano. Job era un hombre importante de la antigüedad, tenia muchas posesiones, tierras, ganados, hijos e hijas,... pero además tenía algo más y mucho más importante: - una fe en Dios tremenda, - una integridad admirable en esa fe, - y un temor reverente ejemplar. Dice el relato bíblico que cada vez que sus hijos se reunían para hacer algún banquete, Job ofrecía ofrendas a Dios pensando que seguramente sus hijos pecarían en esos momentos y él intercedía por ellos ante Dios pidiendo perdón y misericordia. Tal era el talante espiritual y de fe de ese importante y rico hombre. (Ser rico no siempre es sinónimo de ser malo). Este tipo de personas son un auténtico grano insufrible en las posader...
Desde la azotea de mi bloque hay vistas muy corrientes, edificios corrientes de un barrio corriente; no es mía particular, pertenece a la comunidad, pero un café en la tarde sienta muy bien allí. Sin embargo, tengo una "azotea" (mi cabeza) que sí es personal e intransferible. Ahí comienza la contemplación y reflexión de unas vistas que superan con creces lo que hay delante de mis ojos... Ahí, con un cafe en una mano y la Biblia en la otra, me elevo en las meditaciones de las Glorias de mi Dios.