DÁDIVAS… MÁS QUE REGALOS. Esta tarde me he topado con el pasaje de Filipenses 4:10-20 . Y he pensado en compartir algunas reflexiones sobre él. Estamos en fechas que están caracterizadas por algo que nos encanta, a niños y no tan niños: los regalos. ¿A qué son bienvenidos?... “A caballo regalao no le mires el diente” , o, “a nadie le amarga un dulce” .... son frases populares que hacen resaltar lo bien que se recibe algo a cambio de nada: un regalo. Por supuesto, quienes tienen un mínimo de sensibilidad, enfocan toda su mirada sobre el dador del regalo , sus buenas intenciones y deseos, por eso, aunque fuesen piedras, se le está agradecido,... y es que, para hacernos ese regalo, tuvo que pensar en nosotros, nos tuvo en cuenta en ese momento de su vida…. y eso cuenta . En el pasaje de Filipenses que comento, el apóstol Pablo muestra su gozo (por cierto, “en el Señor”, es decir, causa, motivo, sentido, de todo…) de que los hermanos de Filipos lograsen realiz...
Desde la azotea de mi bloque hay vistas muy corrientes, edificios corrientes de un barrio corriente; no es mía particular, pertenece a la comunidad, pero un café en la tarde sienta muy bien allí. Sin embargo, tengo una "azotea" (mi cabeza) que sí es personal e intransferible. Ahí comienza la contemplación y reflexión de unas vistas que superan con creces lo que hay delante de mis ojos... Ahí, con un cafe en una mano y la Biblia en la otra, me elevo en las meditaciones de las Glorias de mi Dios.