La importancia de una buena base. Hoy he encontrado esta escena en casa. Esta planta fue "rescatada" de la basura. Me gustó a primera vista, todo un flechazo, aún cuando estaba en unas condiciones muy desmejoradas; sólo tenía dos tallos con pocas hojas, casi secas, y en proceso de serio deterioro. Sin embargo fue recuperándose, poco a poco. La coloqué en ese lugar que veis y nunca la moví de ahí; he aprendido que "las plantas no andan" (curioso aprendizaje ¿verdad?) y cuando un sitio le va bien a una planta mejor ni la muevas un centímetro de su lugar: ESE ES EL SUYO. Bien, como podéis ver en la imagen donde la planta luce normal, erguida, podréis comprobar la salud que ha llegado a tener, cómo sus hojas están verdes intensas (excepto las antiguas que van amarilleando y cayendo), sus tallos sanos, el nuevo brote de abajo con mucho vigor. Son tres años y medio los que lleva en casa y hoy la hemos encontrado tumbada. Como veis en las imágenes, el lugar donde está col...
Desde la azotea de mi bloque hay vistas muy corrientes, edificios corrientes de un barrio corriente; no es mía particular, pertenece a la comunidad, pero un café en la tarde sienta muy bien allí. Sin embargo, tengo una "azotea" (mi cabeza) que sí es personal e intransferible. Ahí comienza la contemplación y reflexión de unas vistas que superan con creces lo que hay delante de mis ojos... Ahí, con un cafe en una mano y la Biblia en la otra, me elevo en las meditaciones de las Glorias de mi Dios.